Coama III (1997 – 2002)
La tercera fase de COAMA (Ver Mapa Área de Acción COAMA III) apoyó el entrenamiento y capacitación de las organizaciones indígenas regionales, con el fin de asegurar la construcción de políticas propias y el cumplimiento de los requisitos legales y técnico-administrativos para el manejo de los resguardos, y para el eventual establecimiento de las entidades territoriales indígenas (ETIs). El diálogo entre las organizaciones indígenas y las entidades gubernamentales departamentales y nacionales, condujo a acuerdos de responsabilidad compartida dentro del proceso de descentralización. En esta fase se establece la Mesa Permanente de Coordinación Interadministrativa-MPCI en el Departamento del Amazonas con diez Asociaciones de Autoridades Tradicionales Indígenas – AATIs. (Ver Mapa AATIS en la MPCI)

La necesidad de mejorar la articulación entre los resguardos y las áreas urbanas en la Amazonia Colombiana, generó un acercamiento con los gobiernos departamentales y las organizaciones de base en estas áreas (grupos de mujeres de ahorro y crédito, cooperativas de reciclaje). Igualmente, se inició un programa de capacitación sobre temas como el aprovechamiento de productos forestales no-maderables que sean cultural y ecológicamente sostenibles. La financiación para el desarrollo de esta fase del Programa COAMA provino primordialmente de la Comisión Europea, la Embajada de los Países Bajos y de los gobiernos de Dinamarca y Austria.

 
     
Los principales logros en esta etapa fueron:
  • Las AATIs formulan planes de ordenamiento territorial indígena, comparten sus experiencias y los presentan a las Corporaciones Autónomas Regionales.
  • Se conforman y consolidan 6 nuevas AATIs: AIZA, CIMTAR, AZICATCH, OIMA, COINPA y ACATISEMA.
  • Los programas regionales, construidos democráticamente desde la base y definidos desde el pensamiento indígena, son el material concreto sobre el cual las AATIs avanzan en la coordinación y concertación con las entidades del Estado y los actores sociales presentes en sus regiones.
  • Se obtiene el apoyo estatal para los procesos de descentralización en educación y salud que adelantan las Asociaciones y se establece la MPCI.
  • Se consolidan 20 nuevas escuelas comunitarias y se inicia el proceso de reconocimiento de las escuelas por parte del Estado.
  • Las comunidades definen sus propios Programas Educativos Indígenas (PEIs), con miras a la formulación de PEIs de nivel regional.
 
     
  • Se inicia el Centro de Formación El Cocotal en La Pedrera, Amazonas con el curso de Actualización de Docentes y el de Formación de Líderes de la Región del Bajo Río Caquetá.
  • Las autoridades indígenas elaboran diagnósticos de salud para cada territorio y están desarrollando planes regionales de salud en concertación con la Secretarías de Salud Departamental.
  • Los proyectos productivos alcanzan un carácter regional y los grupos de mujeres adquieren mayor participación en la toma de decisiones político-administrativas.
  • Creación en Colombia del Parque Nacional Natural Río Puré (de 1 millón de hectáreas) y de un resguardo de uso común para las comunidades indígenas en la Selva Matavén (de casi dos millones de hectáreas) que consolidan el corredor biológico y cultural trinacional de 700.000 km2.
  • Ampliación del Resguardo Yaigojé Apaporis y creación del resguardo de Camaritagua.
  • Las comunidades y asociaciones indígenas cuentan con mecanismos de autogestión y concertación para organizar sus propias iniciativas locales y regionales, y para entrar a administrar con autonomía los recursos externos de apoyo (transferencias de la nación, situado fiscal, cooperación internacional, etc.), para la cofinanciación de sus propios programas.